Apnea del Sueño en Santiago:
Tratamiento Quirúrgico y Avance Maxilomandibular (AMM/MMA)
La apnea del sueño tiene tratamiento.
Imagina despertar realmente descansado: sin dolor de cabeza, sin la sensación de no haber dormido, sin depender de varios cafés para arrancar el día. Si has probado el CPAP y no lo toleras, o si buscas una solución a largo plazo, vale la pena conocer tus opciones.
¿Tienes apnea del sueño?
Si reconoces 3 o más de estos síntomas, podrían ser señales de apnea del sueño y conviene evaluarlas:
- Ronquidos fuertes y frecuentes
- Tu pareja nota que dejas de respirar mientras duermes
- Te despiertas ahogado o con sensación de falta de aire
- Sudoración nocturna excesiva
- Boca muy seca al despertar
- Necesitas levantarte varias veces al baño
- Cansancio extremo aunque hayas "dormido" 8 horas
- Te quedas dormido viendo televisión o en reuniones
- Dificultad para concentrarte o recordar cosas
- Irritabilidad o cambios de humor
- Dolores de cabeza matutinos
¿Qué es la apnea del sueño?
La apnea del sueño ocurre cuando, mientras duermes, tu respiración se detiene repetidamente: a veces decenas o cientos de veces por noche. Cada pausa puede durar desde unos segundos hasta más de un minuto.
¿Qué pasa en tu cuerpo?
Cada vez que dejas de respirar:
- Tus niveles de oxígeno bajan
- Tu cerebro te despierta parcialmente para reactivar la respiración —aunque no lo recuerdes—
- La musculatura se tensa para abrir la vía aérea.
- Vuelves a respirar… hasta la próxima pausa.
Este ciclo se repite toda la noche. Nunca alcanzas el sueño profundo reparador que tu cuerpo necesita.
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de apnea del sueño
- Sobrepeso u obesidad
- Mandíbula pequeña o hacia atrás
- Cuello ancho (más de 43 cm en hombres, 40 cm en mujeres)
- Congestión nasal crónica
- Fumador actual o previo
¿Por qué es importante tratarla?
La apnea del sueño no es solo roncar fuerte. Es una condición médica que, sostenida en el tiempo, hace que tu corazón y tu organismo trabajen en alerta noche tras noche.
- Cansancio durante el día
- Dificultad para concentrarte y recordar
- Cambios en el ánimo e irritabilidad
- Mayor riesgo de accidentes por somnolencia
- Hipertensión arterial
- Arritmias y mayor riesgo cardiovascular y cerebrovascular
- Infartos al corazón
- Alteraciones metabólicas, como diabetes tipo 2
- Deterioro cognitivo
Por eso tratarla no es solo dormir mejor: es proteger tu corazón, tu cabeza y tu energía a futuro
Opciones de tratamiento de la apnea del sueño
Saber mas ...
No todos los pacientes necesitan lo mismo. El tratamiento adecuado depende de tu anatomía, de la severidad de tu apnea y de tu estilo de vida.
- CPAP: Es el tratamiento más conocido y funciona bien para muchas personas. Su mayor dificultad es la adherencia: una parte importante de los pacientes no logra adaptarse a la máquina —por la mascarilla, el ruido, la incomodidad al viajar— y termina dejándola. Si ese es tu caso, no significa que te quedes sin opciones.
- Dispositivos de avance mandibular. Aparatos hechos a medida que adelantan la mandíbula para abrir la vía aérea. Una buena alternativa en ronquido y apnea leve a moderada.
- Cirugía de avance maxilomandibular. Para los candidatos adecuados, es la opción más estable. Es una cirugía ortognática orientada a la respiración: reposiciona el maxilar y la mandíbula para ampliar de forma permanente el espacio de tu vía aérea. No depende de usar un dispositivo cada noche, porque corrige la causa estructural del problema


¿Qué puede lograr la cirugía ortognática?
En pacientes bien seleccionados, esta cirugía:
- Amplía de forma marcada el espacio por donde respiras.
- Reduce o elimina las obstrucciones nocturnas.
- Reduce o elimina los ronquidos en casos seleccionados.
- Mejora marcadores cardiovasculares (como la presión arterial) y la oxigenación durante la noche.
- Devuelve energía, concentración y mejor ánimo durante el día.
- Ofrece una solución duradera, sin depender de un dispositivo cada noche.
A esto se suma un beneficio frecuente: al reposicionar los maxilares, el perfil facial suele quedar más armónico y definido.
¿Eres candidato para cirugía ortognática?
Esta cirugía es ideal si:
- Tienes apnea moderada a severa confirmada por estudio del sueño
- Tu mandíbula es pequeña o está retraída (retrognatia)
- Has intentado CPAP sin éxito o no lo toleras
- Buscas una solución a largo plazo
- Tu edad y estado de salud general permiten la cirugía (se evalúa caso a caso).
No todos los casos de apnea requieren cirugía. Pero cuando está indicada, los resultados pueden ser muy significativos para la calidad de vida del paciente. Reconocerlo a tiempo evita años cargando una enfermedad que tiene solución.
¿Y si no tienes el perfil típico de apnea?
El candidato a cirugía de avance maxilomandibular no suele ser el paciente clásico de apnea del sueño. El perfil que describen los cuestionarios de pesquisa como STOP-BANG —hombre mayor, con sobrepeso, de cuello ancho— identifica bien la apnea asociada a peso, pero deja fuera a un grupo completo: pacientes jóvenes, delgados, muchas veces mujeres, con la mandíbula o el maxilar poco desarrollados. En ellos la vía aérea es estrecha por estructura, no por peso. Bajar de peso no la agranda y el CPAP trata el síntoma sin corregir la causa. Ese es precisamente el grupo donde la cirugía de avance maxilomandibular tiene sus mejores resultados en candidatos adecuados, porque corrige el problema de origen: el espacio. Un análisis volumétrico 3D de la vía aérea con tomografía cone beam permite ver esa estrechez estructural directamente, antes de decidir cualquier tratamiento.
Mi enfoque como cirujano maxilofacial
Me especializo en casos de apnea del sueño con compromiso estructural. Me formé en cirugía craneomaxilofacial en Suiza y Bélgica, y en cirugía de apnea del sueño en la Universidad de Stanford. Mi protocolo incluye:
- Evaluación integral con estudio cefalométrico y análisis 3D de la vía aérea.
- Coordinación con especialistas del sueño para diagnóstico preciso
- Planificación digital de tu cirugía específica
- Técnicas quirúrgicas avanzadas
- Seguimiento post-operatorio con estudios de control
Cada caso es único. Tu cirugía será diseñada específicamente para tu anatomía y tu grado de apnea.
Da el primer paso
No tienes que seguir viviendo con cansancio, ni conformarte con un CPAP que no usas. Existe una alternativa con respaldo en la evidencia, y empieza por entender bien tu caso.
En la primera consulta evaluaremos:
- Tu historia clínica y síntomas
- Tus estudios del sueño previos
- Tu anatomía facial y vía aérea
- Si eres candidato para cirugía ortognática
- Un plan de tratamiento personalizado
Si además presentas dolor o disfunción en la articulación temporomandibular (ATM), lo evaluamos en paralelo. Y si además has perdido dientes y te dijeron que no tienes hueso para implantes, conoce los implantes cigomáticos.
FAQ
¿La cirugía cura la apnea del sueño?
En pacientes bien seleccionados, el avance maxilomandibular es una de las cirugías más efectivas contra la apnea obstructiva del sueño: los metaanálisis reportan tasas de éxito cercanas al 85% (una reducción importante del índice de apnea-hipopnea). La cura completa —normalizar ese índice— es más exigente y se logra en torno al 45% de los casos, en parte porque la apnea no depende solo de la anatomía, sino también de cómo el cuerpo regula la respiración durante el sueño. Ningún tratamiento garantiza la cura: el resultado depende de tu anatomía, la severidad del cuadro y una evaluación individual.
¿Es una alternativa al CPAP?
El CPAP es el tratamiento de primera línea y, usado de forma constante, es muy eficaz. Su límite no suele ser médico, sino cotidiano: no todos logran adaptarse a usarlo cada noche. Ahí el avance maxilomandibular ofrece otro camino, porque actúa sobre la anatomía de tu vía aérea y no depende de un equipo para funcionar. No reemplaza al CPAP en todos los casos; es una opción que se evalúa según tu diagnóstico.
¿La cirugía sirve para dejar de roncar?
El ronquido es el sonido de la vía aérea vibrando al estrecharse mientras duermes, y su origen es multifactorial: puede venir de la nariz, del paladar, de la base de la lengua o de la posición de los maxilares. Por eso ninguna técnica aislada garantiza eliminarlo; depende de dónde se origine en tu caso. Cuando el avance maxilomandibular amplía la vía aérea en esos niveles más profundos, el ronquido suele disminuir de forma importante, como consecuencia de tratar la obstrucción de fondo. Pero hay algo más importante que el ruido: roncar puede ser la señal audible de una apnea. Tratar solo el ronquido sin estudiar si hay apnea detrás sería silenciar la alarma y dejar la enfermedad sin tratar. Por eso el primer paso siempre es un estudio de sueño.
¿Cómo es la recuperación?
La recuperación depende del procedimiento y de cada paciente. Por lo general, el grueso de mis pacientes permanece solo una noche hospitalizado, con una dieta blanda o líquida durante las primeras semanas mientras los maxilares consolidan. Un punto que tranquiliza a muchos: gracias a la fijación interna rígida con placas y tornillos, hoy no es necesario mantener la mandíbula bloqueada como se hacía antes, así que puedes hablar y retomar movimiento mucho antes. Habitualmente, muchos pacientes vuelven a actividades laborales o académicas hacia las 2 a 3 semanas, según su evolución y el tipo de actividad; los esfuerzos físicos intensos y la recuperación completa requieren más tiempo. Trabajamos con protocolos de recuperación acelerada (fast-track) para controlar mejor las molestias y la inflamación y favorecer un regreso más temprano a tu rutina. La planificación digital 3D, además, busca que la cirugía sea más precisa y la recuperación, más predecible.
¿Cómo sé si soy candidato?
No se define por un solo factor, sino por una evaluación completa. Lo primero es confirmar la apnea y su severidad con un estudio de sueño (polisomnografía). Después evaluamos dónde se origina la obstrucción —nariz, paladar, base de la lengua o posición de los maxilares— con un examen clínico, imágenes 3D de tu vía aérea y, en casos seleccionados, una endoscopía del sueño para ver el colapso en acción. Suelen ser buenos candidatos quienes tienen un componente estructural, como una mandíbula pequeña o retraída (retrognatia), y quienes no toleran el CPAP o buscan una solución a largo plazo; la edad, el peso y tu salud general también influyen. Pero ser candidato es algo individual: se confirma tras esa evaluación. Un buen primer paso es responder el Perfil de Vía Aérea del Sueño y luego agendar tu consulta.
Ya me operé el tabique o los cornetes y sigo con apnea, ¿esta cirugía puede ayudarme?
Sí, y es una situación más común de lo que parece. La cirugía de tabique y cornetes corrige la obstrucción a nivel de la nariz, que es solo uno de los puntos donde la vía aérea puede colapsar. En muchos casos de apnea el colapso ocurre en varios niveles a la vez (lo que llamamos colapso multinivel): también detrás del paladar y de la lengua. Por eso, operar solo la nariz puede aliviar los síntomas o ayudarte a tolerar mejor el CPAP, pero no siempre resuelve la apnea de fondo. El avance maxilomandibular actúa justo sobre esos niveles más profundos, ampliando la vía aérea de forma estructural. Haberte operado la nariz no te descarta: al contrario, ayuda a precisar qué nivel queda por tratar. Lo que corresponde en tu caso se define evaluando tu vía aérea completa.
¿Esta cirugía me va a cambiar la cara o dejar cicatrices?
Habitualmente, las incisiones del avance maxilomandibular se realizan por dentro de la boca, por lo que no deja cicatrices visibles en el rostro. Y hay un punto importante: al reposicionar los maxilares hacia adelante, el perfil suele mejorar de forma notoria y armónica —un tercio medio y un mentón más equilibrados, un contorno facial más definido—. La planificación digital 3D te permite ver ese resultado antes de operar. El objetivo principal es funcional, que respires mejor, pero la mejoría estética suele ser un beneficio real que lo acompaña.
¿Voy a necesitar ortodoncia (frenillos)?
En muchos casos sí, antes y/o después de la cirugía, en coordinación con tu ortodoncista, porque mover los maxilares también ajusta tu mordida. Hoy, además, trabajamos con tecnología de alineadores invisibles: una alternativa más estética y cómoda que los brackets metálicos o cerámicos, cuya planificación digital permite definir mejor las etapas y los tiempos de tratamiento. Todo esto se planifica desde el inicio como parte de la cirugía ortognática, para que el resultado funcional y la oclusión queden estables. La opción más adecuada —alineadores o brackets— se define según tu caso.
Conoce tu perfil de vía aérea
Antes de agendar, puedes responder el Perfil de Vía Aérea del Sueño: un cuestionario breve y orientativo que te ayuda a entender si tus síntomas podrían estar relacionados con una obstrucción de la vía aérea. No reemplaza una evaluación clínica ni un estudio de sueño, pero es un buen punto de partida para ordenar lo que te pasa.
