Dr. Felipe Sáez

Cirugía Oral y Terceros Molares

La extracción de las muelas del juicio (o terceros molares) es el procedimiento de cirugía oral más frecuente. Son los últimos dientes en aparecer, alrededor de los 18 a 25 años, y con frecuencia se asocian a mala posición dentaria, caries en los dientes vecinos, daño en estructuras cercanas, formación de quistes e infecciones que pueden ser graves. Por eso es importante que la evaluación y el tratamiento los realice un especialista en cirugía maxilofacial.

La cirugía oral abarca cualquier intervención quirúrgica en la cavidad oral —dientes, mucosa, hueso y otros tejidos— y normalmente se realiza en clínica dental o en pabellones de cirugía menor, bajo anestesia local o sedación según la complejidad del caso.

Otros procedimientos clasificados dentro de la cirugía oral son:

  • Enucleación de quistes
  • Preparación quirúrgica para la instalación de prótesis
  • Cirugías previas a instalación de implantes
  • Injertos de tejido óseo y mucoso
  • Extracción de dientes incluidos en el hueso
  • Fenestraciones
  • Cirugías de frenillos linguales o labiales (frenectomías)

Preguntas Frecuentes

¿Tengo que sacarme las muelas del juicio si no me duelen?

No siempre. Si están bien posicionadas, no generan problemas y hay espacio suficiente, algunas muelas del juicio pueden mantenerse en observación. Pero cuando están mal posicionadas, presionan al diente vecino, o el examen muestra riesgo de quiste o infección, se recomienda extraerlas aunque todavía no duelan: el dolor no es el único indicador de que hay un problema.

Solo con un examen clínico y una radiografía (panorámica o, en casos más complejos, un CBCT) se puede evaluar la posición real de la muela, su relación con el nervio dentario y el espacio disponible. Es lo primero que reviso en la evaluación.

El procedimiento se hace con anestesia y no debieras sentir dolor durante la extracción. Después es esperable algo de inflamación y molestia los primeros 2-3 días, que se maneja bien con los medicamentos indicados. La mayoría retoma actividades livianas al día siguiente y actividades normales dentro de la semana, dependiendo de la complejidad del caso.

Depende de la complejidad de tu caso y de cuántas muelas se extraen en la misma sesión. Casos simples suelen resolverse con anestesia local; en extracciones más complejas o múltiples, puede ser más cómodo hacerlo con sedación. Esto se conversa y define en la evaluación previa.

No todos los casos requieren cirugía inmediata, pero postergarla cuando hay una indicación clara puede aumentar el riesgo de infecciones, daño al diente vecino, quistes o dolor más intenso a futuro. Por eso conviene evaluarlo a tiempo, incluso si hoy no molesta.

En la mayoría de los casos puedes retomar actividades livianas (oficina, estudio) al día siguiente. El ejercicio físico intenso conviene postergarlo entre 3 y 7 días, según cómo evolucione tu recuperación. En la consulta te doy indicaciones específicas para tu caso.