Dr. Felipe Sáez

Muchos pacientes que evalúan una cirugía ortognática para la apnea del sueño llegan a mi consulta después de años usando CPAP sin tolerarlo, o probando dispositivos que solo controlan los síntomas. La pregunta que más me hacen es siempre la misma: “¿Hay una solución definitiva, sin máquina?”

En pacientes seleccionados, la respuesta es sí: la cirugía ortognática de avance maxilomandibular. A diferencia del CPAP o los dispositivos de avance mandibular, que manejan la apnea noche a noche, esta cirugía actúa sobre la causa anatómica del problema. En este artículo te explico cómo funciona, quién es candidato y qué dice la evidencia actual, sin exageraciones.

Qué es el avance maxilomandibular

El avance maxilomandibular (MMA, por sus siglas en inglés) es un procedimiento de cirugía ortognática en el que reposicionamos el maxilar superior y la mandíbula hacia adelante. Es, dentro de todas las cirugías que existen para tratar la apnea obstructiva del sueño, la que tiene mayor rendimiento.

No se trata de cortar tejido ni de reducir estructuras de la garganta. Se trabaja sobre el marco óseo de la cara, lo que explica por qué sus resultados tienden a ser estables y duraderos en el tiempo.

Por qué funciona: el efecto sobre la vía aérea

Aquí está la clave que muchos pacientes no conocen. La vía aérea no es un tubo independiente: sus paredes se insertan en los huesos de la cara a través de músculos y ligamentos.

Cuando avanzamos el maxilar y la mandíbula, esos tejidos blandos acompañan el movimiento del hueso. La vía aérea se expande, aumenta su volumen y su calibre, y se desobstruye. El resultado es un mayor espacio por donde pasa el aire mientras el paciente duerme, justo cuando los músculos están relajados y la vía tiende a colapsar.

En otras palabras: en lugar de forzar el paso del aire con presión externa (como hace el CPAP), ampliamos físicamente el espacio por donde el aire circula.

El paso que más sorprende a mis pacientes: ver su propia vía aérea en 3D

Una de las herramientas que utilizo en la consulta es mostrarle al paciente el cambio en su vía aérea mediante un modelo 3D con colorimetría: una reconstrucción del antes y el después de la cirugía, donde los colores representan las zonas de mayor y menor calibre del espacio respiratorio.

Es el momento en que el paciente entiende, de verdad, qué vamos a hacer y por qué. Deja de ser un concepto abstracto y pasa a ser algo concreto y visible sobre su propia anatomía. Esta planificación tridimensional no es solo pedagógica: nos permite predecir y precisar los movimientos quirúrgicos antes de entrar a pabellón.

 Antes y después de cirugía ortognática: aumento del volumen de la vía aérea de 25,7 a 45,3 cm³, modelo 3D con colorimetría. Dr. Felipe Sáez

Quién es candidato

El avance maxilomandibular está indicado principalmente en pacientes con apnea del sueño moderada o severa, en especial cuando hay intolerancia al CPAP o cuando existe un componente anatómico esquelético que predispone al colapso de la vía aérea.

No todos los pacientes con apnea son candidatos a esta cirugía, y no todos los candidatos son iguales. La decisión nunca se toma a partir de un solo examen. Requiere una evaluación clínica completa: estudio del sueño, análisis craneofacial, evaluación de la mordida y de la vía aérea. Hay perfiles de paciente que responden particularmente bien, y parte de mi trabajo es identificarlos de forma temprana, porque reconocer a tiempo a quién le conviene esta cirugía puede ahorrarle años de enfermedad mal controlada.

Por eso, más que una respuesta genérica, lo correcto es una evaluación individual.

Un perfil de candidato que muchas veces pasa inadvertido

Vale la pena detenerse en un grupo que no calza con la imagen típica de la apnea del sueño. El perfil que describen los cuestionarios de pesquisa como STOP-BANG —hombre mayor, con sobrepeso, de cuello ancho— identifica bien la apnea asociada a peso, pero deja fuera a un grupo completo: pacientes jóvenes, delgados, muchas veces mujeres, con la mandíbula o el maxilar poco desarrollados. En ellos la vía aérea es estrecha por estructura, no por peso. Bajar de peso no la agranda y el CPAP trata el síntoma sin corregir la causa. Ese es precisamente el grupo donde esta cirugía tiene sus mejores resultados en candidatos adecuados, porque corrige el problema de origen: el espacio. Un análisis volumétrico 3D de la vía aérea con tomografía cone beam permite ver esa estrechez estructural directamente, antes de decidir cualquier tratamiento.

Qué dice la evidencia

Es importante ser honesto con las cifras, sin prometer lo que no se puede cumplir.

La literatura científica y los metaanálisis disponibles muestran que el avance maxilomandibular tiene una tasa de éxito de entre 80% y 90%, en pacientes adecuadamente seleccionados. Por eso insisto tanto en la selección del paciente: es lo que más influye en el resultado.

Más allá de la apnea en sí, la evidencia reciente —incluyendo el trabajo presentado por los principales centros de cirugía del sueño a nivel mundial— apunta a beneficios adicionales en pacientes seleccionados: mejoras en parámetros cardiovasculares como la presión arterial, y efectos positivos sobre el ánimo y la calidad de vida, en línea con la conocida asociación entre apnea del sueño no tratada y problemas de salud general. Son beneficios documentados en grupos de pacientes, no garantías individuales, y siempre deben conversarse caso a caso.

En resumen

La cirugía ortognática de avance maxilomandibular es la herramienta quirúrgica más eficaz para tratar la apnea obstructiva del sueño, porque corrige la causa anatómica en lugar de manejar los síntomas. No reemplaza al CPAP en todos los casos, pero para el paciente adecuado —especialmente quien no tolera la máquina— representa una solución estable y duradera.

La condición es siempre la misma: una evaluación rigurosa y personalizada. Si tienes apnea del sueño moderada o severa, no toleras el CPAP, o simplemente quieres saber si eres candidato a esta cirugía, podemos evaluarlo juntos.


Dr. Felipe Sáez — Cirujano Maxilofacial. Especialista en cirugía ortognática y en el tratamiento quirúrgico de la apnea del sueño. Atención en Las Condes, Santiago.